Congreso Ideológico Nacional – LA POLÍTICA COMO VOCACIÓN DE SERVICIO

HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA CRISTIANA

TEMA 3: LA POLÍTICA COMO VOCACIÓN DE SERVICIO. CENTRALIDAD DE LA PERSONA HUMANA. VALORES HUMANISTAS

La necesidad política, que mediante la reforma institucional, se concrete en la realidad, la democracia participativa como sistema político al servicio de la persona humana, a través de un Estado de Derecho basado en el reconocimiento de los derechos y deberes fundamentales, la promoción de las libertades, la división de poderes, el sometimiento al imperio de la ley. El debate de los candidatos establecido en forma obligatoria por ley, como un elemento para fomentar la amistad cívica.

Además de defender leyes que hagan al bien común, no se debe olvidar que estamos en un partido político y que uno de sus objetivos es la búsqueda del poder como herramienta para lograr el bien común.

La convicción de que la política es un escenario para el ejercicio de una visión responsable, abierta al encuentro con el otro, al diálogo para el acuerdo, a la superación de la marginalidad y la exclusión bajo todas sus formas, y la certeza en que el otro es la posibilidad de nuestra felicidad, ya que para la democracia Cristiana, la política solo se entiende como vocación de servicio al prójimo.

Para la Democracia Cristiana, la sociedad tiene como objeto el bien común de todos, bien común que no puede realizarse negando los bienes particulares de cada uno de sus componentes: no hay Estado rico con ciudadanos pobres, ni socialmente justo gocen de ellos sólo los miembros del grupo oficial. Por ello deben promoverse, respetarse y ayudarse todas las organizaciones intermedias: asociaciones profesionales y de trabajo, asociaciones familiares, escuelas, entidades culturales y partidos políticos, que integran con la debida jerarquía el orden social. De su vitalidad particular nace la salud del cuerpo social.

La Democracia Cristiana nunca ha inspirado, ni participado, ni ejecutado ninguna de las conmociones violentas que ha vivido el país a lo largo de su historia; y es partidaria de la convivencia en la paz y no de la violencia, prueba de ello es su activa participación en estos años de vida en la defensa de las instituciones, la amistad cívica, la promoción de la multipartidaria, la carta democrática, y la efectiva y militante defensa de los derechos humanos, en todos los tiempos institucionales que tocó transitar al país.

Por ello manifiesta, como condición fundamental de esa convivencia, retomando uno de los mandatos de nuestra historia, que el pasado debe clausurarse definitivamente, perdonándonos cristianamente unos a otros los errores cometidos y abriendo la nueva era con la proclamación de que “no hay vencedores ni vencidos, sino argentinos unidos fraternalmente para siempre”. Teniendo como ejes de acción a la verdad, la justicia y la mitrada en las futuras generaciones de argentinos.

Documento Final Congreso Ideológico 2014

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