CARTA ABIERTA A LOS SENADORES DE LA NACIÓN

Estimados Senadores de la Nación, en mi carácter de Presidente del partido Demócrata Cristiano de la Capital Federal me dirijo a Uds a los efectos de solicitarles la no aprobación del proyecto de ley sobre cupo femenino (paridad de género), en razón que dicha ley, de aprobarse, afectaría en forma artera a los partidos políticos que tenemos en nuestra doctrina y propuesta ciudadana una postura diferente sobre la materia.

Para la Democracia Cristiana en su declaración de principios y posteriormente en las distintas plataformas electorales, la mujer y el varón son pares que participan activamente en la vida social, política, cultural y económica en forma conjunta, sin distinciones y con igualdad de oportunidades, y juntos forman la familia base de la sociedad anterior al Estado.  De esta concepción parten todas nuestras posturas ideológicas y electorales.

El establecer un cupo como techo de la participación de la mujer o del varón, significa una modificación sustancial en el pensamiento doctrinario e ideológico del partido, con lo que afectará el derecho constitucional de libertad de asociación y de expresar libremente nuestras ideas, con lo que se tornaría inconstitucional, además de ser un avasallamiento a la pluralidad de pensamientos dentro del sistema democrático.

Son los ciudadanos con sus votos,  quienes deciden que postura es la que debe primar en cada momento histórico y no la ley establecer una masificación de pensamiento.  Quienes esté de acuerdo en el concepto de “igualitarismo” entre el varón y la mujer, que dentro de sus espacios partidarios establezcan esas normas, pero sin pretender afectar y cosificar a todas las fuerzas políticas. Que se permita establecer ese cupo dentro de las cartas orgánicas partidarias sin ser obligatorio para todos los partidos políticos y para el sistema electoral.

Por otro lado es de destacar que, con el cupo del 30% como piso, se promovió la participación femenina a tal punto que hoy en ese Senado de la Nación las mujeres superan el 40%, razón por la que haciendo más “amigable” la política a la familia la participación será mayor sin necesidad cupos caprichosos y violentar las posturas ideológicas de nadie.

Agradecemos tomar en consideración este aspecto esencial ya que los partidos estamos garantidos en el pensamiento y funcionamiento por la Constitución Nacional y por los tratados internacionales que regulan la materia, amén de muchas otras consideraciones que sobre la paridad/igualitarismo podemos hacer que las reservamos para otra instancias de ser necesaria.

Desde ya agradecemos la atención y se resuelva en consecuencia.

Un fuerte abrazo en defensa de nuestra democracia.

Dr. Carlos Lionel Traboulsi.

Presidente Partido Demócrata Cristiano CABA

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